23 de febrero de 2011

(241).

Charlotte era la más pequeña de todos. Con apenas tres años era una imagen vive de princesa de cuentos. No por eso era mimada ni caprichosa, todo lo contrario, una de sus crecientes características era la timidez y lo desprendida que era de las cosas materiales. Por ello, sus tías la querían tanto y era el ejemplo de hija para los amigos de su papá. Entre sus "tíos" favoritos, estaba el papá de su amigo amigo, Anthony.
El pequeño de cuatro años protegía y cuidaba de ella como si fueran mayores, pero es porque su padre le dijo una vez que a las niñas bonitas siempre se les trataba bien y como todas las niñas eran bonitas, a su edad, él siempre la ayudaba y protegía en todo. ¡Si hasta tomaba su mano cuando los adultos no veían! Porque en su interior, Charlotte era la niña más linda de todas.
Pero esa burbuja de felicidad que vivían fue rota cuando la pequeña dijo que no a un niño en un cumpleaños y ese niño le pegó. Ella no supo que hacer, pues nunca nadie le había pegado pro haberse negado a hacer algo que no quería.  Para su racionamiento de tres años no era comprensible que la golpearon por no querer jugar con alguien, mas no lloró y partió donde su mamá. Ella, asustada del tono rojizo de su mejilla, le preguntó que había pasado. Su pequeña princesa le respondió que sólo se había caído, pero no le creía.
No volvió a jugar con los niños de la fiesta donde estaban y a su hermano mayor le entró la duda. Ella siempre iba alegre y con ganas de probar nuevos juegos, siempre le exigía que jugara con ella a pesar de ser mayor por 6 años. Corrió donde su papá a decirle lo de la actitud extraña de su hermanita y él, preocupado, fue a verla. No dudó ni un instante en ver el golpe en su mejilla y darse cuenta de que era a causa de que alguien la había golpeado. 
Cuando su papá le preguntó, la pequeña niña no pudo reprimir las lágrimas y ahogó un sollozó. Él la tomó en brazos para acunarla y quitarle el dolor lo más rápido posible.  Todos acudieron a ver que sucedía y al enterarse, fue Anthony quien más lamentó en su interior no haber podido estar con ella para protegerla. Cuando Charlotte se calmó él fue a donde estaba y la abrazó para decirle que no la iba a dejar sola nunca y le dio un pequeño besito en la mejilla. Con esa escena enternecedora se retiraron todos de la fiesta y los pequeños sellaron una promesa que prevalecería hasta la eternidad.


8 comentarios:

  1. es perfecto <3
    me salieron las lagrimas...
    esta historia es enternecedora <3
    sigue asi por que adoro tu blog!
    y el nuevo diseño es increible :D
    me encanta <3
    te leo :D

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  2. Hola, recien sigo tu blog y la verdad es que esta historia es muy tierna, es un amor muy puro y verdadero :D felicidades por escribir tan bonito :D

    by Crystal Muso

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  3. Ah por dios! que bonito! (L)
    PD: Me gusta la nueva plantilla ^^
    Un beso! =)

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  4. que bonita la historia,esta claro que tu inspiración no se ha ido,aún sigue ahí,
    Me encanta lo que escribes =) un besito

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  5. UNETE A LA PEQUEÑA COMUDIDAD DE BLOGGERS NOVATOS , NO DEJES QUE LAS IDEAS DE ESTOS PEQUEÑOS BLOGGERS MUERAN CON SUS BLOGS , GRACIAS

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  6. Que linda historia.
    me encanta lo que escribes :)

    _______________________________________________
    Visita mi blog: neverdrunklove.blogspot.com

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  7. Que linda y tierna historia, esas que veo en el jardín cuándo hice mis prácticas :)
    Hermoso!♥

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