1 de junio de 2010

(189).

Vida Mía:

      Por lo general las cartas de amor se parecen. Desgracias, sorpresas, promesas que no van hacia ningún lado. Sin embargo, no he leído en mis veinte años alguna que revele, en medio de un desastre, un secreto como el que quiero contarte hoy.
      Mi fin era suicidarme, pero todo salió mal. Una vela fue la que prendí para escribir mi despedida y que casualmente volqué debido al alcohol que recorría mis venas y nublaba mi visión. El fuego se fue esparciendo por la habitación. Sabes que mi hogar es pequeño, una pieza, por lo que la propagación del éste fue inevitable.
      No quiero irme sin antes contarte lo que siempre te oculté, eso que me preguntabas cada vez que bajaba los escudos de mi alma y que ahora mereces saber. No es justo que abandone este lugar sin antes decirte toda la verdad. Siempre fuiste sincero, mas no supe responder bien a tu confianza.
      ¿Recuerdas cuándo nos conocimos? Yo era de aquellas chicas que se preocupaban en exceso por su cuerpo y hasta mi último suspiro será así. Desde los trece años sufro de bulimia, que a habitualmente acompaño con periodos de anorexia. Estuve en tratamiento por largos tres años, pero no surgían efecto en mi, pasaban como agua por mi cuerpo.
      No es fácil enfrentarse a una realidad como ésta y menos saber que no tiene escapatoria. Mis padres lo saben y es por eso que pelean día a día. Fui yo la que causo su separación, por mi es que su amor se fue al vacío.
      Mi hermano aún no logra comprender lo que sucede, pero sé que después que leas esto se lo dirás. Siempre has sido aquel príncipe que me rescataba de los problemas, de aquel fuego que me consumía por dentro y que hoy, paradójicamente, me absorberá para siempre.
      No es necesario que llores por mi desgracia, ya es suficiente todas las lágrimas que derramé al ver como la bulimia invadía mi vida. Es una enfermedad que llega a ser tu amiga, traspasa los límites de la cordura. Es una fiel compañera, crees que es una entidad…. Pero estas errada, es tu deseo al no sentirte comprendida.
      El fuego ya ha consumido casi todo el lugar y menos de tres minutos es lo que me queda. Recuerda que te amo. A pesar de todo, es lo único claro que me llevo en el corazón.

Tu princesa.


7 comentarios:

  1. Una carta muy sincera... preciosa...

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  3. Triste...y muy identificado con la cruda realidad que sufren muchas chicas en el mundo.

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  4. Dios, escalofriante la carta...
    Ecahaba de menos leerte.
    ¡Un besazo!

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  5. woow que triste tu carta... te felicito por tener el coraje de contarlo y aceptar tu problema...

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  6. me enacnto la carta!! esta muy bonita!!
    queria decirte que tienes un premio en mi blog:
    http://vidadeabril.blogspot.com
    abajo del header dice novela y premios, le haces click en premios y el tercer premio es para este blog!!
    publica pronto plis!! adoro como escribes!! :)

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